
Pasear por Roma es una vuelta al pasado,
es despertar la imaginación en cada calle,
es no saber qué podrá sorprenderte a la vuelta de la esquina,
es encontrar lo más bonito en el lugar menos esperado,
es estimular uno por uno todos los sentidos,
es enamorarse a cada paso...
Es hablar de historia,
es hablar de arte,
es hablar de cultura...
Es, y solo puede ser, Roma.