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sábado, 4 de octubre de 2008

Dulce introducción al caos



Ya no queda una piedra en pie
porque el viento lo derribó.
No, no hay esa canción...

Ya no queda nada de ayer
porque el viento se lo llevó.
No, no hay esa canción...




sábado, 13 de septiembre de 2008

Alegria - Cirque du Soleil

Alegria
Come un lampo di vita
Alegria
Come un passo gridar
Alegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia

Alegra
I see a spark of life shining
Alegria
I hear a young minstrel sing
Alegria
Beautiful roaring scream
of joy and sorrow,
so extreme
There is a love in me raging
Alegria
A joyous, magical feeling

Alegria
Come un lampo di vita
Alegria
Come un passo gridar
Alegria
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia
Del delittuoso grido
Bella ruggente pena,
seren
Come la rabbia di amar
Alegria
Come un assalto di gioia

Alegria
Como la luz de la vida
Alegria
Como un payaso que grita
Alegria
Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena,
Como la rabia de amar
Alegria
Como un asalto de felicidad
Del estupendo grito
De la tristeza loca
Serena,
Como la rabia de amar
Alegria
Como un asalto de felicidad

There is a love in me raging
Alegria
A joyous, magical feeling


martes, 9 de septiembre de 2008

Desapariciones



Que alguien me diga si han visto a mi esposo,
preguntaba la Doña.
Se llama Ernesto X, tiene cuarenta años,
trabaja de celador en un negocio de carros,
llevaba camisa oscura y pantalón claro.
Salió anteanoche y no ha regresado,
y no sé ya qué pensar,
pues esto antes no me había pasado.

Llevo tres días buscando a mi hermana.
Se llama Altagracia, igual que la abuela,
salió del trabajo pa’ la escuela,
llevaba unos jeans y una camisa clara.
No ha sido el novio, el tipo está en su casa.
No saben de ella en la PSN ni en el hospital.

Que alguien me diga si han visto a mi hijo:
es estudiante de pre-medicina;
se llama Agustín y es un buen muchacho,
a veces es terco cuando opina.
Lo han detenido no sé que fuerza,
pantalón claro, camisa a rayas;
pasó anteayer.

¿A dónde van los desaparecidos?
Busca en el agua y en los matorrales
¿y por qué es que se desaparecen?
porque no todos somos iguales
¿y cuándo vuelve el desaparecido?
cada vez que lo trae el pensamiento
¿cómo se le habla al desaparecido?
con la emoción apretando por dentro.

Clara, Clara, Clara Quiñones se llama mi madre.
Ella es, ella es un alma de Dios,
no se mete con nadie.
Y se la han llevado de testigo
por un asunto que es nada más conmigo
y fui a entregarme hoy por la tarde,
y ahora dicen que no saben quién se la llevó del cuartel.

Anoche escuche varias explociones:
patún pata patún pete
Tiro de escopeta y de revolver,
carros acelerados, frenos, gritos,
eco de botas en la calle,
toque de puertas, por dioses, platos rotos...
Estaban dando la telenovela,
por eso nadie miró pa’ fuera.

Rubén Blades

jueves, 4 de septiembre de 2008


Nos dicen que recordemos los ideales, no al hombre, porque un hombre se puede acabar. Pueden detenerlo, pueden matarlo, pueden olvidarlo, pero 400 años más tarde los ideales pueden seguir cambiando el mundo.

He visto con mis propios ojos el poder de los ideales. He visto a gente matar por ellos y morir por defenderlos. No se puede besar un ideal, ni tocarlo o cazarlo; los ideales no sangran, no sufren, y tampoco aman.


miércoles, 30 de julio de 2008




A dónde ir
si no tengo a dónde,
si alguna vez
tuve un lugar en la tierra
y lo perdí para siempre.

Mi rencor,
como una luna
cortada en dos
por una cimitarra
perfecta,
se reparte equitativo
entre los que me lo robaron
y yo misma
por haberlo consentido.

(El que no sabe defender
lo que es suyo
no debería haber nacido.)


Almudena Guzmán
El príncipe rojo

domingo, 15 de junio de 2008





- ¿Es este el circo de la vida?
Hola, soy el payaso.


domingo, 8 de junio de 2008


Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.

Yo conocí salones cenicientos,
túneles habitados por la luna,
hangares crueles que se despedían,
preguntas que insistían en la arena.

Todo estaba vacío, muerto y mudo,
caído, abandonado y decaído,
todo era inalienablemente ajeno,

todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoñó de regalos.

(Pablo Neruda)



[Imposible decirlo mejor]